Adiós a Gilles Simon, un exponente de la constancia

Por Tomás Ressa. Director de Game Noticias

Gilles Simón se despide del tenis profesional al caer frente a Felix Auger Alisassime en los octavos de final del M1000 de París Bercy. Previo a colgar la raqueta, dejó en el camino a Andy Murray y Taylor Fritz, en dos encuentros muy disputados donde demostró su gen competitivo una vez más, el mismo que lo caracterizó durante su amplia carrera.

Aún recuerdo aquel año 2008, donde Simón puso su nombre entre los primeros diez mejores del ranking y se convirtió en la pesadilla de Roger Federer, endosándole dos derrotas (Canadá y Round Robin de la Masters Cup) que le terminarían costando caras al suizo. También fue capaz de vencer a Rafael Nadal en aquella temporada, sin dudas la mejor de su carrera.

Gilles es parte de la generación dorada (con un debe de títulos de Grand Slams), que tuvo Francia, con Richard Gasquet, Gael Monfils y Jo- Wilfried Tsonga como representantes. Llevó el estilo defensivo y contragolpeador a otro nivel de exigencia, acompañando siempre su juego con una mentalidad de hierro.

Fue capaz de derrotar a los mejores del mundo, ganar 14 títulos a lo largo de su carrera, con un balance de 502 partidos ganados y 393 derrotas, siendo dos veces finalista de un M1000 (Madrid 2008 y Shanghai 2014).

Números que hablan de su constancia y regularidad en el circuito, del que se despide frente a su gente, derrotando a todo un top ten como Taylor Fritz (que luchaba por un cupo en las ATP Finals) y a Andy Murray, su bestia negra a lo largo de su carrera (3-16 en el H2H).

Se va por la puerta grande, haciendo gala del arte de jugar con la mente de sus rivales, devolviéndo siempre una bola más, siendo tenaz, atento y siempre preparado para encontrar el más mínimo revoceco de la cancha para cambiar de direcciones o pasar a contragolpear.

Táctica y mentalmente, el francés fue un prodigio. Estaba preparado para afrontar largos intercambios y juegos disputados con muchas ventajas entre sus saques y los de sus oponentes, contando con toda la paciencia del mundo y con un estado físico envidiable.

Su juego no destilaba potencia ni era de los más vistosos para cierta rama de los aficionados, pero era prolijo a la hora de ejecutar y tomar decisiones, en momentos donde el encuentro se encontraba en compases definitorios. Su mano y talento lo ayudaron a lograr resultados que firmaría la gran mayoría de los mortales en el circuito.

Un tenista con mucho talento, que se suma a Juan Martín Del potro, Jo- Wilfried Tsonga y Roger Federer en la lista de retirados este 2022. Bajas sensibles para el circuito y que generan nostalgia, por haber sido parte de una era dorada del deporte y haber movido masas en torno a sus figuras y carreras.

 

 

 

 24 total views,  1 views today